Por casi todo el mundo es conocido que la popular plataforma de vídeos YouTube ha venido generando pérdidas a Google de forma sistemática. Es por ello que el gigante de la Red continúa buscando soluciones para rentabilizar la gran audiencia que tiene YouTube, y por ello ha decidido iniciar conversaciones con diversas cadenas de televisión estadounidenses con el objeto de ofrecer contenidos de pago por visión, adoptando de esta forma el modelo de negocio que manejan otros portales dedicados solo al vídeo en Internet, como pueden ser Hulu, Apple o Amazon.
Estos contactos se encuentran todavía en una fase muy inicial, pero parece que existe una buena predisposición por ambas partes para que los mismos fructifiquen.
Por otra parte, la intención del portal de vídeos de Google es frenar a iTunes en este campo, por lo que está tratando de convencer a las cadenas norteamericanas para que cedan sus derechos y poder emitir series y programas de televisión por 1,99$. Unos meses atrás, YouTube hizo un primer experimento emitiendo Dexter y Californication.
El caso de YouTube es uno más en la industria de Internet que presagia cambios en el modelo actual de negocio. En los primeros años, muchos sitios apostaron por modelos de pago que ciertamente no funcionaron, por lo que actualmente imperan los contenidos gratuítos en casi toda la prensa o en los espacios multimedia.
Sin embargo, es seguro que muchos medios y proveedores de contenidos pretenden buscar un modelo de negocio mixto, que por un lado consiga atraer y fidelizar al usuario, y por otro pueda llegar a convencerle de que pague cierta cantidad de dinero por tener acceso a unos contenidos de mayor calidad.
Sinceramente, a menos que los usos y costumbres de los internautas cambien radicalmente, no le concedo mucho futuro a esta idea, dado que no creo que a la gente le haga excesiva ilusión tener que pagar por ver al estilo de los canales de televisión de pago. Se irá viendo con el tiempo si estas ideas que se pretenden implementar tienen éxito o por el contrario supondrán un rotundo fracaso. Desde luego, abogo por esto último.





