
En el día de hoy se cumplen veinte años del fallecimiento de Fernando Martín, el mítico jugador de baloncesto del Real Madrid, en un accidente en la M-30 madrileña el 3 de diciembre de 1989 cuando se dirigía a presenciar (estaba lesionado), un partido en el que sus compañeros se tenían que enfrentar al CAI Zaragoza. Tan solo tenía 27 años.
Fernando perdió el control de su coche, un Lancia Thema, se saltó la mediana cuando se incorporaba a la M-30 e invadió el carril de sentido contrario impactando contra otro vehículo, conducido por Ricardo Delgado Cascales, quién sobrevivió al accidente con graves heridas.
PALMARES Y LOGROS DEPORTIVOS
Esos son los fríos datos de su desaparición, a los que se pueden adjuntar algunos de sus logros deportivos: subcampeón olímpico en Los Angeles 1984, subcampeón del Eurobasket de Nantes 1983, cuatro veces campeón de Liga (1982, 1984, 1985 y 1986), tres de la Copa del Rey (1985,1986 y 1989), una Recopa (1989) y un Mundial de Clubs (1982).
También fue el primer jugador español en ser incluido en el 'draft' de la NBA en 1985, segunda ronda número 38 por New Jersey Nets, aunque prefirió esperar y jugar el Mundobasket de 1986 con España. Antes, los profesionales no podían jugar en competiciones FIBA.
En 1986 se convirtió en el primer español en jugar en la NBA, en Portland Trail Blazers con los que disputó 24 partidos, un total de 146 minutos en los que anotó 22 puntos y capturó 28 rebotes. También sufrió varias lesiones en su aventura americana incluidas una fractura de nariz y una artroscopia en la rodilla.
En la retina de muchos aficionados al deporte de la canasta perduran hoy todavía sus batallas con Audie Norris, pívot del Barcelona. Cada enfrentamiento entre ambos era un auténtico duelo de titanes, dos portentos físicos frente a frente. Pero fuera de la cancha ambos se respetaban de forma especial, como demostraron las lágrimas de Norris el día del sepelio de Fernando Martín.

Por aquel entonces yo estaba a punto de cumplir 14 años y la noticia me impactó profundamente, puesto que fuímos muchos los que aprendimos a amar al baloncesto por jugadores como Fernando. Siempre se me quedó grabado un partido, la Final de la Recopa de Europa de 1989, celebrada tan solo unos meses antes de su fallecimiento, en la que el Real Madrid venció al Snaidero de Caserta por 117-113. Fernando Martín jugó aquel partido junto a Drazen Petrovic, otro mito del baloncesto, el cual (que paradojas tiene la vida), perdería también su vida en otro accidente de tráfico apenas tres años y medio después (7 de Junio de 1993).

PERSONALIDAD
Fernando Martín fue mucho más que sus logros deportivos, fue un líder, un jugador todo corazón y potencia y, sobre todo, una personalidad.
Algunas de sus declaraciones se entienden mejor veinte años más tarde: "El baloncesto no es fundamental en mi vida. Lo único esencial es sentirme un poco necesario y un poco querido", o, "quiero cambiar mi imagen de antipático y hostil. Posiblemente me haya puesto una coraza, pero creo que soy una persona cariñosa con aquella gente que me demuestra que puedo serlo".
Hoy, veinte años después, Fernando Martín continúa estando en el recuerdo de todos aquellos que amamos el baloncesto. Y así seguirá siendo.





