
Hay cosas que de verdad no se entienden. Pero por otra parte ya lo dice el dicho "si no puedes con el enemigo, únete a él". Mogeneration, una empresa australiana que se dedica al desarrollo de software, acaba de contratar al hacker que creó el primer virus para el iPhone de Apple, el cual infectó a miles de terminales con la foto de Rick Astley.
Ashley Towns, el autor del conocido como gusano ikee, declaró en su momento que lo único que pretendía era abrir un debate sobre la seguridad del iPhone. Parece ser que no hubo más causas, ya que de hecho se comprobó que el virus no era malicioso e incluso Towns dió sin problema alguno las claves para desactivarlo a los usuarios que se vieron afectados.
Pues bien, de ahora en adelante, el joven, que es originario de Nueva Gales del Sur, dedicará su jornada de trabajo precisamente a desarrollar aplicaciones para el teléfono que infectó en su momento.
Un especialista en seguridad de la compañia Sophos declaró a la BBC que "esta situación deja la sensación de que el hacker haya sido premiado, aunque no haya dicho que esté arrepentido por sus acciones".
Con toda lógica, la misma fuente señaló que "es irónico que los usuarios de iPhones que no han sido hackeados puedan verse ahora usando aplicaciones desarrolladas por un creador de virus".
Más irónico me parece a mí lo que pensarán aquellas personas que si se vieron afectadas, a las que esta persona no hizo referencia en sus declaraciones. ¿O es que tal vez estos últimos no se puedan encontrar con la misma situación?. Sinceramente, este mundo cada vez está más loco.





